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Mantenga su rendimiento mental con la terapia vascular física BEMER

Geistige leistung

La salud mental está estrechamente ligada a la salud física. Y es precisamente
aquí donde la terapia con campos electromagnéticos BEMER hace una contribución
significativa que refuerza el efecto positivo de una alimentación sana y equilibrada, así
como del ejercicio físico regular. La terapia con campos electromagnéticos BEMER
no es la fuente de la eterna juventud, pero sí que ofrece la posibilidad de mantenerse
mentalmente ágil incluso a medida que se van cumpliendo años, así como de estar
preparado para las exigencias de la vida laboral y doméstica. Todo esto conlleva una mejora
significativa de la calidad de vida.

¿Existe alguna prueba científica sobre la terapia BEMER?

En los últimos 15 años se han elaborado 46 publicaciones acerca de la terapia de BEMER y doce estudios científicos listados en PubMed.
Los resultados disponibles de estas investigaciones muestran que a la terapia BEMER puede atribuírsele un efecto protector y profiláctico. Además, en numerosos estudios doble ciego se ha demostrado que BEMER, por ejemplo en el ámbito de la cicatrización, mejora el rendimiento y la regeneración.

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Acerca del rendimiento mental

¿Una fuente de juventud y salud eternas?

La necesidad de una fuente de juventud, salud y rendimiento mental eternos es ciertamente tan antigua como la propia humanidad. Sin embargo, por muy hermoso que sea el sueño de una fuente de la eterna juventud, es algo imposible. La naturaleza ha establecido un límite natural a la esperanza de vida. En este sentido, nuestro corazón desempeña un papel fundamental, ya que se trata del órgano central del sistema cardiovascular. Cada minuto, cada hora y cada día, bombea y distribuye la sangre por nuestro cuerpo, sin descanso e ininterrumpidamente, desde que nacemos hasta el momento de nuestra muerte. En un adulto, el ritmo cardíaco (el número de latidos por minuto) es de aproximadamente 60-80 latidos. Con cada latido, se bombean entre 60 y 70 mililitros de sangre en la aorta. Si asumimos un rendimiento cardíaco con una esperanza de vida media de 70 años, se transportarían en total entre 200 y 250 millones de litros de sangre por medio de 2.500 millones de latidos del corazón. Para que el cuerpo pueda hacer frente a este rendimiento, la microcirculación resulta fundamental.

Importancia de la microcirculación

La microcirculación es de gran importancia para el organismo. Representa una importante reserva de sangre, influye en la presión sanguínea, activa el intercambio de calor y transporta oxígeno y nutrientes a las células. Por otro lado, los productos de desecho y toxinas son eliminados de las células. La microcirculación es la parte de la circulación sanguínea que tiene lugar en los vasos sanguíneos más pequeños (capilares, arteriolas, vénulas). Sin embargo, aquí también se dispone de fronteras naturales, ya que el rendimiento de la microcirculación se reduce con la edad. Esto viene unido a una disminución del rendimiento mental. Esto incluye, entre otras cosas, la percepción, la memoria, el aprendizaje, la solución de problemas, la atención y la creatividad. Incluso aunque muchos no sean conscientes, la disminución del rendimiento mental a menudo comienza a principios de la treintena, aunque normalmente sea algo imperceptible. Las primeras manifestaciones son una pérdida de concentración y rendimiento psíquico, es decir, síntomas que pueden tener consecuencias fatales en una sociedad competitiva como la nuestra. Y no solo en lo que respecta a nuestra vida laboral, sino que también afecta a nuestro ámbito privado e interpersonal, ya que, en este caso, el equilibrio mental también desempeña un papel fundamental. Si un problema de microcirculación afecta a la educación o los estudios, resulta especialmente fatal.

¿Puede una mejor microcirculación influir positivamente en el rendimiento mental?

La microcirculación es un proceso natural que puede verse influenciado positivamente por una serie de factores. Algunos ejemplos son una dieta equilibrada, dormir bien y suficiente, así como mucho ejercicio físico. Sin embargo, a menudo estos factores se enfrentan a los efectos de nuestra sociedad del bienestar: una presión constante, mayor vida laboral, cada vez más estrés en el trabajo y en la vida diaria, contaminación del aire, toxinas ambientales y ruido. Si además se le añade la nicotina, el alcohol o las drogas, la microcirculación se ve muy perjudicada. Además, la hipertensión, niveles de colesterol elevados o la diabetes son factores típicos de una alteración de la microcirculación. Resultado: Una microcirculación reducida o alterada puede hacer envejecer más rápido a las células y llevar a un debilitamiento del sistema inmunitario, a una mayor propensión a padecer infecciones, a una menor defensa frente a los radicales libres y a un deterioro del rendimiento mental. En total, el deterioro de la microcirculación es causa de muchos problemas de salud y enfermedades. La alteración del flujo sanguíneo en los vasos más pequeños puede manifestarse por medio de varias dolencias. Si, por ejemplo, la circulación cerebral se ve afectada, esto puede llevar a una pérdida de la capacidad de concentración y de la memoria. Además, los ataques de vértigo o los zumbidos en los oídos pueden ser consecuencias de una microcirculación alterada. Por último, los trastornos circulatorios en la red microvascular afectan a todo el cuerpo, influyendo en nuestra salud y en nuestro rendimiento de manera decisiva. Además, no solo se ven afectadas las personas mayores, sino que muchos jóvenes presentan factores de riesgo. Esto puede llevar a problemas muy graves, ya que los jóvenes se ven sometidos a grandes demandas en lo que a rendimiento y fuerza mental se refiere, especialmente en un entorno laboral cada vez más exigente. Sin embargo, la concentración y atención, la capacidad de resolución de problemas, la capacidad de encontrar la palabra correcta y de razonamiento son importantes en cualquier ámbito de la vida.

Edad y rendimiento mental

A partir de los 30 se produce una disminución del rendimiento. Esto lo afirman las curvas medias obtenidas a partir de pruebas de inteligencia. Así, nuestro rendimiento mental aumenta hasta aprox. los 16 años de edad. En este caso, se habla también de una inteligencia que no tiene que ver con el conocimiento, sino más bien con la capacidad de pensar de manera lógica y de solucionar problemas. El rendimiento mental permanece a este nivel durante unos 10-15 años, hasta que, a partir de los 30, comienza a descender continuamente. Sin embargo, independientemente de la edad, es importante actuar en cuanto se perciben los primeros problemas de rendimiento mental, especialmente si están causados por un problema o deterioro de la microcirculación.

Es importante actuar si la microcirculación está deteriorada.

Con toda seguridad, no es fácil cambiar el estilo de vida de forma tan radical como para que la microcirculación se vea afectada positivamente. Y, al igual que la fuente de la eterna juventud sigue siendo un sueño, seguimos estando expuestos a las influencias ambientales negativas. Sin embargo, no hay que darse por vencido, ya que en el ámbito de la microcirculación se han realizado importantes avances médicos que resultaban impensables hace algunas décadas. El Grupo BEMER ha supuesto un antes y un después en la terapia vascular física. En base a sus años de trabajo, se han adquirido conocimientos revolucionarios acerca de los biorritmos de procesos regulatorios locales y globales. Estos conocimientos se han aplicado en la terapia vascular física BEMER. Esta terapia vascular fomenta la capacidad de reacción natural del sistema inmunitario y, a través del refuerzo de los mecanismos de regulación propios del cuerpo, activa su poder curativo, ayudando así en la curación de heridas y lesiones, así como en todos los procesos de regeneración del organismo. Además, los ya mencionados procesos de concentración y atención, la capacidad de resolución de problemas, la capacidad de encontrar la palabra correcta y de razonamiento se ven influenciados positivamente por la terapia vascular física BEMER. La pieza central de la terapia vascular física BEMER es una estructura de señal multidimensional que estimula de manera eficaz la microcirculación limitada o deteriorada. Así, se proporciona una ayuda a los mecanismos de regulación más importantes del cuerpo humano en lo relativo a la prevención y procesos de curación, recuperación y regeneración. El motivo es que la terapia con campos electromagnéticos BEMER produce una mejora de la microcirculación.

¿Qué patologías relacionadas con un deterioro de la microcirculación pueden verse influenciadas positivamente por la terapia con campos electromagnéticos BEMER?

Los éxitos más importantes de la terapia con campos electromagnéticos BEMER se alcanzan en - Dolores de espalda - Trastornos del sueño - Diabetes - Fracturas óseas - Infecciones - Problemas metabólicos - Burnout - Enfermedades por estrés - Alteraciones del sistema inmunitario - Hiperacidez Además, se produce también una mejora evidente del rendimiento mental. Aunque no se trata de una enfermedad primaria en sí, se trata de un factor que puede influir significativamente en la calidad de vida de una persona.

Salud y prevención sanitaria

La salud es un bien preciado y un requisito importante para nuestro bienestar y nuestra felicidad. La salud es un regalo que debe tratarse con cuidado y delicadeza. Por desgracia, muchas personas solo son conscientes del valor de este regalo cuando se enferman. Uno puede contribuir mucho a conservar un buen estado de salud, ya que muchas enfermedades tienen un historial prevenible. Gracias a una prevención sanitaria específica, la salud puede cuidarse y fomentarse, incluso a edades avanzadas. Además, incluso cuando se está enfermo, los efectos de muchas enfermedades pueden aliviarse si se conocen sus riesgos con suficiente antelación. ¿Y qué pasa con los jóvenes? Suena tan mal como la siguiente afirmación: muchas personas se protegen desde que son jóvenes frente a numerosos riesgos, por ejemplo, accidentes, una posible pérdida del nivel de bienestar con la edad, desempleo, peligros durante las vacaciones, etc. Sin embargo, normalmente se trata de seguros relativos a riesgos económicos. La prevención sanitaria no suele tenerse en cuenta, aunque existen numerosas opciones médicas para tomar dichas medidas de prevención. Por desgracia, con frecuencia se olvida el dicho popular: ¡Más vale prevenir que curar! A primera vista, parece relativamente sencillo tomar medidas de prevención sanitaria: una dieta sana, mucho ejercicio, una relajación adecuada, dormir lo suficiente, renunciar a las sustancias estimulantes, evitar el estrés y el desequilibrio emocional, así como una actitud positiva ante la vida son factores importantes de la prevención sanitaria y ofrecen una buena oportunidad para estar en forma hasta la vejez. Pero también es importante tomar medidas de prevención sanitaria en lo que a la circulación se refiere. ¿Por qué? Una buena circulación en nuestro organismo es una base fundamental para la vitalidad, el rendimiento, la salud y el bienestar. Solo con una buena circulación se garantiza que se administra oxígeno y nutrientes suficientes a las células, así como la eliminación de toxinas y productos del metabolismo de las células. Por lo tanto, en lo que a la circulación se refiere, es importante tomar medidas de prevención sanitaria a tiempo.

La buena circulación como uno de los factores de la prevención sanitaria

Nuestra sangre suministra oxígeno y nutrientes a todos nuestros órganos, articulaciones y músculos, es decir, a todas las células de nuestro cuerpo. Por consiguiente, una buena circulación es un requisito indispensable para el mantenimiento de las funciones fisiológicas y, por lo tanto, es fundamental para nuestra vida. En general, una buena circulación en nuestro sistema cardiovascular es fundamental para mantener o restablecer el buen estado de nuestra salud. Para ello, la microcirculación, como parte importante de la circulación general, desempeña un papel decisivo. Ya los pequeños problemas microcirculatorios en órganos individuales tienen efectos importantes en nuestra vida diaria. En el marco de la prevención sanitaria, deberá prestarse atención también a las señales de alarma indicadoras de una microcirculación mala o reducida. Las posibles señales son muchas, por ejemplo, tener las manos siempre frías, hormigueo, entumecimiento o dolor en las piernas, dolor en los glúteos o en los muslos, dificultades para caminar, migrañas, problemas de concentración, zumbidos en los oídos, trastornos del sueño y cansancio frecuente. Pero, ¿qué es la microcirculación? A continuación encontrará una sencilla explicación.

Prevención sanitaria y microcirculación

En el ámbito de la microcirculación, tanto la administración de nutrientes y de oxígeno como la eliminación de toxinas y productos de desecho del tejido se inicia por el torrente sanguíneo. Una microcirculación deteriorada implica una falta de suministro de las células, causando un envejecimiento celular e incluso la muerte celular. Sin embargo, una buena microcirculación puede contrarrestar este efecto. El punto de partida para la irrigación de la microcirculación es el corazón. El corazón puede verse como el motor o la bomba del circuito sanguíneo. El ventrículo izquierdo bombea la sangre hacia el torrente sanguíneo, mientras que el ventrículo derecho bombea la sangre hacia la circulación pulmonar. Desde el ventrículo izquierdo del corazón sale la arteria principal del cuerpo: la aorta. Desde la aorta se ramifican otras grandes arterias que a su vez se ramifican y cuya sección transversal es cada vez menor. Al final, se forman los capilares, los vasos sanguíneos más pequeños del organismo. La zona de los capilares, así como la sección inmediatamente anterior y posterior, es lo que se denomina microcirculación. Alrededor de tres cuartas partes de la circulación del hombre se lleva a cabo en la zona de la microcirculación. Para hacerse una idea, todos los vasos sanguíneos del organismo humano (a excepción de los capilares) están cubiertos por capas de tejido muscular. Cuando los músculos se contraen, oprimen los vasos sanguíneos y la sangre intenta escapar. Sin embargo, no existe un camino de vuelta a la aorta por efecto de la presión del corazón. Así, la sangre solo puede avanzar a través de los capilares. La tensión y relajación rítmica de los músculos que rodean a los capilares en la microcirculación se denomina vasomoción (movimiento de los vasos sanguíneos). En una persona sana, los vasos sanguíneos se mueven entre tres y cinco veces por minuto, siendo este número inferior en el caso de una persona enferma. En el marco de una vasomoción muy baja, los procesos de abastecimiento y eliminación de desechos en las células y tejidos dejan de ejecutarse correctamente, produciéndose a largo plazo una disminución del rendimiento físico y mental. También pueden producirse dolores, trastornos del estado de ánimo y enfermedades. Para evitarlo, es importante tomar medidas de prevención sanitaria, pero también lo es buscar una opción de tratamiento complementario de un problema de salud ya presente, mejorar la irrigación reducida de los vasos sanguíneos más pequeños y promover una buena circulación. En el proceso de búsqueda una de estas opciones de prevención sanitaria y tratamiento de los problemas de circulación, es el momento de mencionar la terapia vascular física BEMER. La prevención sanitaria y el tratamiento complementario por medio de la terapia vascular física BEMER Una microcirculación alterada puede hacer envejecer las células más rápido y ser la causa de numerosos problemas de salud y enfermedades. A través de una aplicación periódica de la terapia vascular física BEMER estos procesos pueden contrarrestarse de manera eficaz. Esta terapia resulta también de gran utilidad en el marco de la prevención sanitaria. La pieza central de la terapia vascular física BEMER es una estructura de señal multidimensional que puede estimular de manera eficaz la microcirculación limitada o deteriorada. De este modo se proporciona una ayuda a los mecanismos de regulación más importantes del cuerpo humano en lo relativo a la prevención, procesos de curación y regeneración. Los campos de aplicación de la terapia vascular física BEMER son múltiples y no solo se encuentran en el ámbito de la prevención sanitaria. Así, la terapia puede utilizarse en el marco de la prevención sanitaria como tratamiento complementario en caso de enfermedad, para reforzar la respuesta inmunitaria y para activar el poder de autocuración. Al mismo tiempo, la terapia puede tener un efecto positivo sobre el bienestar general, la salud y el sueño. Así, por ejemplo, el programa de sueño BEMER en el marco de la terapia vascular física BEMER, es un método de tratamiento muy efectivo para problemas de compensación microcirculatoria asociados con diferentes trastornos del sueño. Esto es incluso más importante que el efecto que un sueño plácido y equilibrado tiene, como parte de la prevención sanitaria, no solo en el bienestar general y en el rendimiento, sino también en la calidad de vida. Para los jóvenes, seguro que resulta interesante la optimización del rendimiento mental que puede alcanzarse por medio de la estimulación de la microcirculación a través de la terapia vascular física BEMER. ¿Y en el área de los deportes? Para los deportistas, ya sean aficionados o profesionales, la terapia vascular física BEMER puede ser igual de positiva. Así, por ejemplo, en el ámbito del deporte profesional, no solo la prevención sanitaria es especialmente importante (la carrera de muchos deportistas profesionales se ve interrumpida o termina antes de tiempo por una falta de prevención). Además, a través del efecto positivo de la terapia vascular física BEMER sobre la microcirculación, los tiempos de regeneración pueden reducirse y, de este modo, las sesiones de entrenamiento pueden alargarse. Como parte de la prevención sanitaria, las lesiones deportivas también pueden reducirse y, en caso de que se produzcan a pesar de todo, su curación se acelerará.